| Los serrines de
maderas duras (haya, fresno) se queman con aire empobrecido
en oxígeno.
El humo resultante se filtra para eliminar las partículas
y luego se condensa en un intercambiador con recirculación
de aire.
El humo adopta
su forma líquida (pH de 2.5) y pasa a unos condensadores
en frío para permitir la concentración de
los principios activos. Luego se decanta para eliminar los
alquitranes. |